23 enero 2008

QUIÉN MÁS TE QUIERE...

El otro día le hacían a Michael Douglas la típica pregunta estúpida a cerca del secreto de su matrimonio con Catherine Zeta Jones. Y él, muy estupendo, respondió algo que de simple y lógico que era me pareció el colmo de la sabiduría: tratar a tu pareja como la persona más importante en tu vida, a veces hay personas que tratan mejor a los desconocidos que a aquellas personas que tienen cerca porque a éstos ya no hay que impresionarles. Quién me iba a decir a mi que ver Corazón de Invierno me iba a hacer pensar, no hay mal que por bien no venga, eso está claro como el agua del río, bueno la del río suele estar sucia pero la metáfora es por todos comprensible.
Una verdad como un templo que se puede extender a todo tipo de relación, familiar, amistosa o de pareja. A veces llega alguien nuevo a nuestra vida y lo convertimos, sin motivos reales, en lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo y sin querer (y a veces queriendo) desplazamos a los que están más cerca, los convertimos en los segundos de a bordo y no prestamos atención a sus requerimientos. El nuevo se lleva los méritos, es el más guapo, el más listo, el que mejor se viste, el que fuma en pipa como nadie y el que más rápido resuelve el cubo de rubik. No nos damos cuenta del lugar en el que dejamos a nuestros queridos compañeros de vida, la consideración hacia ellos brilla por su ausencia. Los que más te aguantan tienen que escuchar cómo halagas sin cesar a un desconocido al que evidentemente acaban cogiendo manía, sin que éste pobre haya hecho nada, y tú, ignorante de la vida, no te das cuenta (o no te quieres dar cuenta) del grado de afectación que esto puede tener, hasta que...
...Hasta que un día, uno de los que están más cerca de ti conoce a alguien por quien se deja impresionar y entonces eres tú el receptor del desprecio (intencionado o no). El caso es que en ese momento tu amigo, familiar o novio a tus ojos se convierte en alguien de quien debes llamar la atención constantemente para robar el protagonismo que ese don nadie ha adquirido. Y ya puedes subir el Everest, comerte mil hamburguesas en 10 minutos o salir en la portada del Cuore que nada, absolutamente nada lo hará. A ti ya te tiene ganado y tus esfuerzos por demostrar algo sólo representan una muestra más de que te tiene ganado. Si te da por mostrarte indifirente, parecerá que tienes una rabieta de niño pequeño y te perderá aún más el respeto. Así que sólo te queda ser paciente, aguantar, esperar a que se le pase, porque se le pasará y aprender a ver la viga en el ojo propio y recordar aquello de que quién más te quiere...

2 Comments:

Blogger isabel said...

sí, todos hemos sufrifo y sufrimos de esa sensacion, antes, ahora y seguro que siempre .....
que la luz no nos deslumbre....

17:31  
Blogger Jose Antonio Vallejo Serrano said...

Por Dios... llámame antes de que alcances la cicuta.

00:27  

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