27 febrero 2006

MIRIAM


He perdido la cuenta de los años que hace que nos conocimos. Yo siempre te recordaré regordeta, con unas gafas de pasta más grandes que tu cara, dos coletas de tirabuzones rubios y vestiditos rosas con la pechera fruncida. Subida a la verja del colegio siguiéndome la corriente como cría enamorada o ideando fantasías sobre niños chicos catalanes. Lo hemos compartido todo. El tiempo sigue permitiéndonos disfrutar al uno del otro. El tiempo sigue perteneciéndonos cuando estamos juntos. Siempre te echaré en cara aquello que me hiciste en 2º de BUP, cuando ya eras la mujer bella que eres hoy con aquellos trastornos de los que tanto te arrepientes ahora pero que sin tu saberlo te han hecho mejor persona, y tu a mi aquel año en que el amor adolescente me arrebató por completo. Pero qué importa, seguimos juntos. La niña de las pestañas rubias no sabe, que de no ser por ella, probablemente a penas volvería a esta ciudad tan bella y tan cerrada, cuyo aire me encanta respirar pero que a la vez me ahoga. Ayer, cuando los dos estamos al borde de los 30, me enseñaste tu nuevo piso, tu nueva ilusión. Qué mayores somos Miriam y que contenta estabas. Por fin estás contenta, si no a cuento de qué viene esa borrachera.

Sé que estarás para siempre. Me encantan nuestras discusiones, a grito pelado diciéndonos las mayores crueldades que nuestras cabezas pueden imaginar. Me encanta la cara de pavor de la gente al verlas y me encantan las reconciliaciones, esa forma tan peculiar que los dos tenemos de agachar la cabeza.

La niña buena, mentirosa, egoísta, tramposa, encantadora, guapa, guapa, guapa… con casi 30 años y aún por descubrir, mucha mujer para cualquier hombre y muy poca cosa para sí misma. Para mí un misterio aún, completamente incomprensible, que siempre lucharé por descifrar, porque ya sabes, mirieta, que nadie sabe sacarme de quicio como tú pero que siempre vuelvo a ti porque tú sin yo y yo sin tú no estaríamos completos.

Te quiero

3 Comments:

Blogger Juan Muriel said...

no, si ahora va a resultar que nadie tiene suficiente... la madre que os parió

15:44  
Blogger isabel said...

que sepas que me he puesto muy celosa leyendo las cosas tan bonitas y sinceras que le has puesto a MIriam. Pero al final he comprendido que no puedo compararme con ella, con vuestras experiencias vividas. Esas no las tengo, pero tengo otras, solo para mi, que compartimos solo los dos. Y entonces sonrio pensando en que ella también puede estar pensando lo mismo de mi, de nosotros.
besos al cordobes más resalao.

15:45  
Anonymous Anónimo said...

Sigo pensando que tienes fotos en las que estoy mejor, parece que tengo una parálisis facial (a los que no me conoceis gano al natural).Sabes que esta estupidez que acabo de escribir es porque me da mucha verguenza recibir halagos y como decíamos ayer, esto nos pasa porque tenemos que encontrar a nuestra amiga autoestima que se quedó en algún rincón y nos sigue esperando (la encontraré, lo prometo). Gracias por ser tú pese a quien pese (sobre todo a mi en algunas ocasiones)y por estar ahí siempre, sabes y si no te lo digo, eres mi gran pilar, no me faltes nunca y como dice una canción sin tí no soy nada. Te quiero mucho aunque no te llame, no sepa como funcionan las nuevas tecnologías, etc, etc, siempre estaré, soy mu burra cuando quiero; ya hemos pasado muchas cosas duras, ahora llega lo bueno encanto

15:51  

Publicar un comentario

<< Home