DESVARÍO
No sé si esto ya lo he contado, pero de repente leyendo un fotolog, a los que soy adicto en estos momentos, lo he recordado y me he dicho, pues mira, lo cuentas en el blog que últimamente estás muy monotemático y así cambias un poquito de aires. Que conste que esto lo relato escuchando el nuevo disco de las Nancys Rubias, de las que ya era fan antes pero desde que las conocí aún más, esto no viene a cuento pero me da la gana decirlo y el disco está muy chulo. Allá vamos...
Veraneaba yo en Lanjarón con mis abuelos, tenía 6 años, me pasaba los tres meses de verano en ese pueblo de la Alpujarra granadina. Tenía un mundo muy Verano Azul, con muchos amiguitos a los que veía verano tras verano y en esa pandilla cada uno tenía un rol, yo era una especia de Tito porque era muy charlatán, listo y chisposo y aún no había engordado (en cuyo caso sería Piraña). Toda la panda pasábamos mil horas en una zona del hotel en la que había columpios, hacíamos competiciones para ver quién era el que conseguía llegar más alto, sobre todo en las barcas. En una de esas contiendas, un caluroso día de agosto, oímos un ruido estrepitoso, corto, seco y potente, como si un gran petardo hubiese explotado. No le dimos mucha importancia y seguimos con lo nuestro pero, de repente, sonó un segundo petardazo y entonces como alma que lleva el diablo nos subimos todos como locos al tobogán para ver de dónde procedía tal sonido. Desde allí se podía divisar lo que había tras la verja que nos protegía. Al otro lado estaba la zona de columpios de un complejo de piscinas, las de La Torre, a las que mi abuelo me llevaba dos veces a la semana. Cuando miré lo que allí sucedía asistí a un espectáculo que aún a día de hoy me ronda por la cabeza, tengo la imagen perfectamente grabada en mi cerebo y soy capaz de reproducirla tal cual fue. Había una mujer y un hombre tirados en el suelo cubiertos de sangre y un señor de unos 60 años se puso de rodillas, se quitó el sombrero, se apuntó a la sien con una pistola y se pegó un tiro, cayó desplomado, su sangre se desparramó por todas partes y los gritos de la gente que estaba en el lugar iban aumentando de volumen a la misma velocidad que mi mente intentaba procesar toda aquella información.
Tras contemplar aquello subimos corriendo hasta el hotel a grito pelado y le contamos a todo el mundo lo que habíamos visto. Al principio nos tomaron a coña, en plan estos niños se aburren mucho habrá que comprarles un helado, pero cuando empezaron a ver ambulancias y coches de policía fliparon en colores. Mi abuela me quería encerrar en la habitación, pero menudo era yo y me fui con mi abuelo a cotillear. Lo primero que vi fua a una mujer que lloraba desconsolada porque una de las balas había atravesado el brazo de su hija. Al llegar a la piscina, aún no comprendo como la policía nos dejó pasar, vi los tres cuerpos cubiertos con una sábana y como uno de ellos se movía al ritmo de la respiración, el yerno estaba vivo.
Aquello fue divertido durante un par de días, pero como críos que éramos, le quitamos la importancia pronto y seguimos con nuestras competiciones en los columpios. Años más tarde descubrí que mi abuela después de aquel episodio quiso llevarme a un psicólogo, cuando aún no estaban de moda, mira tú mi abuela que moderna, para evitarme futuros traumas, pero el niño no le daba importancia al suceso, así que me quedé sin probar lo que es una terapia infantil, nunca le perdonaré a mi madre haberme privado de semajante experiencia.
Y contado este episodio de mi infancia y con un par de copas de vino de por medio, me dispongo a ver Supervivientes, la presencia de Rebecca Loos y Raquel Bollo me tiene embelesado, y a prepararme para irme de copas this night de lluvia en Madrid.
PD: puede que mañana le lleve naranjas a J.
Etiquetas: asesinato, lanjarón, nancys rubias, piscina, suicidio, supervivientes, verano azul
18 Comments:
JODER, qué fuerte la vivencia, ¿no? A mí me pasó también algo muy chungo en mi infancia, el ex marido de una profesora cuya clase estaba al lado de la mia la mató a cuchilladas y mientras nosotros atrincherados en el aula, oyendo los gritos... y el pasillo lleno de sangre. No lo puedo olvidar, fue sonadísimo en mi barrio, un sitio donde nunca pasa nada... (menos las bombas del 11-M).
Ya lo contaré algún dia con más detalle...
La verdad me has dejado flipando...
Joer toda una experiencia, yo lo más fuerte que he visto es un tio desplomarse al salir yo de la academia de informatica, con unos 15 años, y allí se quedó, muerto de infarto delante mia y de mi vecina. Pero vaya, que me tu historia lo supera si.
PD: El piraña iba a mi uni, jaja, bastante más delgado por cierto.
Es super España Negra, no?
Te deberian haber llevado al psicologo cuando imitabas a Marisol en el cuarto de estar.
Está claro que la culpa de todo la tiene el agua de Lanjarón. Para olvidar, alcohol
Flipo como las naranjas valencianas, cariño.
Aun respiraba y le tenían plantada la sábana??
que gore, así has salido jiji
besos castos
POR DIOS: LUCINDA!!! si me lees dime si ibas al colegio Ciudad de Valencia, por diosa, que yo iba a ese cole el mismo año que el tío se la cargó! era íntimo de mi profesor de ese año!!!!!!!
que mega fuerrrrrrte me parece, bloggers y vecinas!!
Joe como me he quedao... yo creí que como estabas poseido por candy candy ibas a relatar alguna historia rosa...
Lo más fuerte que he visto yo es a un tío ahorcado viniendo de la playa... recuerdo que iba con mi tía y que en el coche sonaba "El Amante De Fuego" de Mecano, desde entonces le cogí miedo a la canción
LUCINDA, pues lo tuyo no se queda corto tampoco... las puñaladas me impresionan mas que los tiros...
a caso somos vecinos?
SUPERMANN, teleco?
YSBRAND, y a ti cuando te creiste sissi y te paseabas por tu casa con las cortinas a modo de vestido...
ROUGE, ala, deberían retirarla del mercado porsiaca...
EVA LUNA, pues si para que la gente no viera ese espectaculo de sangre y color... yo estoy casi convencido que a mi aquello no me afectó psicologicamente, pero nunca se sabe...
FRAN EN APUROS, y aún le sigues teniendo miedo...?
Hey Eva Luna!
He visto tu comentario también en mi blog, pero te contesto por aquí, efectivamente iba a ese colegio... voy a tu blog a dejarte constancia.
Siento la intrusión, Lallamada
jeje, en ello estoy...
Una historia impresionante... lo que vemos y sentimos de pequeños nos marca de por vida y hace lo que somos hoy en día. No tiene nada que ver pero una imagen que me marcó de pequeñajo fue una que vi en la tele en la que un esquiador se partió en dos literalmente. Recuerdo su cuerpo deslizándose montaña abajo dejando una estela roja en la nieve. Jamás he esquiado y no creo que lo haga. me da medu.
La verdad es que para que te cause un trauma de los buenos. Eso te deja impactado para mucho tiempo, suerte que de niño a veces se le quita importancia y pasa a un rincón poco importante de la memoria. Suerte tuviste.
Yo me topé con un cadáver recién estrellado en el suelo tras saltar de un décimo piso buscando el consuelo del suicidio. No era tan jovencito y me dejó una temporada sobrecogido.
Saludos
Hala!! Yo lo máximo que vi de pequeño en el pueblo fueron patos decapitados corriendo sin cabeza y la cabeza apoyada en un murito abriendo y cerrando el pico agonizando...
Hace poco me llegó un vídeo de un tipo que llega a comisaría, se le ve exhausto, un polícia le trae una botella de agua, el tío bebe, se saca la pipa del paquete y se vuela los sesos. Lo recogió la cámara de seguridad. Fuertísimo.
Joder, L, digno de Tesis, qué mal rollo.
En Verano Azul no había personaje para mí. Las chicas no tenían suficiente importancia, chassss.
LUCINDA, tu siempre estaras perdonada...
SERGIOMUSIQUITO, hombre no creo que si esquias te partas en dos...
DR.STRANGELOVE, lo recuerdo como si fuera una peli, es como si no me hubiese pasado a mi...
HACK, yo ve a un perro casi decapitado, es decir, tenia la cabeza cortada pero pegada al cuerpo y andaba y la cabeza subia y bajaba, eso si que me traumatizo...
CLARADRIEL, pues yo te veo muy desita!
No sé qué pensar...
=)
=(
Ha, ha.
desi era mi prefe!
=)
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