06 julio 2006

LA VENGANZA

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Ayer una llamada de teléfono de Ricardo me dejó algo trastornado y pensativo. El pasado reciente se le había pasado por los ojos con amargas y falsas resonancias en forma de epitafio. Su estado de cabreo era considerable y su propósito de venganza imparable.

Todos hemos vivido momentos en los que el primer pensamiento que se te pasa por la cabeza consiste en realizar una maquiavelica intervención en la vida de aquellos que han irrumpido sin permiso en nuestro pequeño reducto de felicidad, aquellos que han truncado con malas artes el discurrir tranquilo de nuestras vidas. Todos hemos deseado lo peor en ese momento de ofuscación en el que la razón se esconde bajo una manta y deja al aire a las tripas en su manifestación más cruda. Todos sentimos ese dolor punzante que se clava tan fuerte que aunque corramos un tupido velo se queda instalado en nuestro cerebro para siempre. A veces me he sorprendido a mi mismo, sobre todo en momentos de duermevela, teniendo conversaciones con aquellos que me jodieron la existencia en las que yo salía triunfante tras machacarlos con la mayor crueldad de la que era capaz, pero la venganza real es otra cosa.

No puedo ser vengativo, entendida la venganza como un acto frío y premeditado cuyo objetivo es el disfrute con el dolor ajeno. Cabrones en mi vida ha habido muchos y deseos de venganza tanto o más que cabrones pero no sé si por el carácter efusivo que tengo o porque el esfuerzo de planear maldades contra ellos y llevarlas a la práctica no me merece la pena, los deseos de vendetta quedan anquilosados tras un cortísimo periodo tras el que paso página e intento llevarmelo todo al olvido. Por otra parte, mi madre se encargó de inculcarme un altísimo nivel de sentimiento de culpabilidad por lo que cuando me comporto de forma maligna con el prójimo los remordimientos me comen más que el dolor que él me haya provocado. Mi capacidad de empatía tampoco ayuda, si te pones en el lugar del otro puedes llegar a comprender la mayoría de los actos y así no hay dios que termine por enfadarse en serio con nada ni con nadie. Supongo que por todo esto guardo el rencor en un cajoncito bien cerrado con llave y por ahora soy feliz así, aunque reconozco que a veces me quedo con las ganas de urdir un plan para desmontar la existencia de algunos seres crueles.

Ricardo no piensa igual, él considera que en determinados casos de maldad extrema y falta de compasión con tu prójimo más cercano para aumentar el sentido de la autocomplacencia la venganza está más que justificada. Yo soy muy escéptico, mi capacidad de lógica me impide creer en temas sobrenaturales y mundos oscuros que trascienden lo terrenal pero el niño judío asegura haber encontrado "atajos que le permiten librarse de ciertos inconvenientes que conlleva trastear con el destino de los demás". Está decidido a obrar en consecuencia con sus creencias y con el error cruel de aquel que le encogió el corazón abusando de su inexperiencia amorosa y vital. Yo soy muy escéptico pero tras escucharle sólo pido que dios me coja confesado.

6 Comments:

Blogger Mar said...

buenooo como si lo hubieras descrito para mi, tal cual, así como lo cuentas, soy absolutamente igual que tu en esto de la venganza y me choca un montón lo del niño... pero si con la venganza no se consigue ná, si al final a cada santo le llega su día. Es excelente la frase aquella de sentarte y mirar pasar el cadáver de tu enemigo, además no merece la pena perder una sonrisa por gente como esa.
Bueno, niño grande, seguro que tu no se la haces perder (y así no se vengará jejejejeje)
Besos.

08:29  
Blogger jaimito said...

No soy vengativo... no valgo... no me suelo acordar de que debo vengarme. Suelo mirar hacia adelante y ya esta... eso sí, tampoco soy tonto y hay cosas que no se olvidan.
un besito y ánimos para Ricardo

21:47  
Blogger Ysbrand said...

La venganza es un intento de continuar un tipo de relación intensa con alguien que ha demostrado que nos es perjudicial. Cuesta verlo así, en caliente, pero es así.

La peor venganza, el olvido, para robarle todo su poder sobre nosostros. (Ya ya se que nunca se olvida del todo...dejémoslo en Olvido Activo).

23:40  
Blogger marga said...

Tampoco me va la venganza, me pasa como a ti, el sentimiento de culpabilidad es la segunda parte. Pero eso de sentarme a esperar y ver como se da el batacazo el enemigo... mmmmm... delicioso, te pone la sonrisa en los labios y te deja la conciencia tan pancha.

¿eso es ser perversa? espero que no...

10:38  
Blogger Ysbrand said...

Glups!, Rider/Medea.

11:25  
Blogger Darkblue7 said...

La venganza no es buena en sí. Pero a veces creo que sí es necesario demostrar donde está cada uno y poner las cosas claras a ciertos personajillos.
En el medio está la virtud.

20:49  

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