COMO METER LA PATA Y NO MORIR EN EL INTENTO
Miriam ha metido la pata. Tiene lo que yo llamo un claro cuadro patológico de ansiedad incontrolable. En eso nos parecemos pero gracias a dios yo estoy empezando a controlarlo. Mis mejores amigas en Córdoba y yo hemos vivido situaciones paralelas desde hace unos años a esta parte. Los tres estamos al borde de los 30, los tres pertenecemos a la cultura andaluza, los tres nos hemos criado con las mismas normas sociales, los tres tuvimos durante años parejas estables con las que convivimos, prácticamente el primer hombre con el que estuvimos, y con las que fuimos rompiendo en cadena.
Nos hemos pasado nuestra juventud, ese tiempo que alguien supuestamente otorgó al descubrimiento del mundo, encerrados en burbujas de cristal. Intuíamos que algo ocurría fuera, pero nos gustaba estar dentro hasta que la realidad se impuso y pudo con nosotros.
Esto tiene una consecuencia directa, en estos años el mundo y las normas sociales han cambiado. Nos encontramos desentrenados y desfasados, no hayamos la forma de relacionarnos, no sabemos qué está bien hecho y qué está mal. Y para colmo de males, tenemos unas personalidades excesivamente transparentes, cuando “creemos saber lo que queremos” lo decimos sin ser conscientes de las consecuencias que esto puede conllevar o pretendiendo que esas consecuencias no sean reales.

De repente hemos descubierto que esto de los novios y los amantes tiene unas reglas que nosotros no conocemos. Es como estar en el ejército y establecer una estrategia surtida de batallas para conquistar el territorio enemigo y ganar la guerra. Uff, demasiado esfuerzo, demasiada pereza. Con lo fácil que es quererse o follar sin más.
Miriam ayer quedó con un chico. Ella, aunque en principio no lo confiese, "sabía lo que quería" y no se le ocurrió otra cosa mejor que hacer que soltárselo. Evidentemente luego se arrepintió, porque la vida de los tres está llena de momentos en los que nos arrepentimos de esta tendencia nuestra a no cerrar el pico. No es que la estrategia sea fallida, es que no es capaz de concebir una y por lo visto así no salen bien las cosas. Ahora más que nunca comprendo el valor de un buen guionista de cine, me parece que tendremos que contratar a uno para que nos desarrolle una película de guerra con final feliz.
Nos hemos pasado nuestra juventud, ese tiempo que alguien supuestamente otorgó al descubrimiento del mundo, encerrados en burbujas de cristal. Intuíamos que algo ocurría fuera, pero nos gustaba estar dentro hasta que la realidad se impuso y pudo con nosotros.
Esto tiene una consecuencia directa, en estos años el mundo y las normas sociales han cambiado. Nos encontramos desentrenados y desfasados, no hayamos la forma de relacionarnos, no sabemos qué está bien hecho y qué está mal. Y para colmo de males, tenemos unas personalidades excesivamente transparentes, cuando “creemos saber lo que queremos” lo decimos sin ser conscientes de las consecuencias que esto puede conllevar o pretendiendo que esas consecuencias no sean reales.
De repente hemos descubierto que esto de los novios y los amantes tiene unas reglas que nosotros no conocemos. Es como estar en el ejército y establecer una estrategia surtida de batallas para conquistar el territorio enemigo y ganar la guerra. Uff, demasiado esfuerzo, demasiada pereza. Con lo fácil que es quererse o follar sin más.
Miriam ayer quedó con un chico. Ella, aunque en principio no lo confiese, "sabía lo que quería" y no se le ocurrió otra cosa mejor que hacer que soltárselo. Evidentemente luego se arrepintió, porque la vida de los tres está llena de momentos en los que nos arrepentimos de esta tendencia nuestra a no cerrar el pico. No es que la estrategia sea fallida, es que no es capaz de concebir una y por lo visto así no salen bien las cosas. Ahora más que nunca comprendo el valor de un buen guionista de cine, me parece que tendremos que contratar a uno para que nos desarrolle una película de guerra con final feliz.
2 Comments:
semos asín, qué le vamos a hacer.
necesitamos una actualización, qué fácil darle a un botón y ya, puestos al día, pero no, se ve que tiene que ser a base de palos.
lo bueno es que entre tus palos, los de la miri y los mios, vamos a aprender una jartá.
besos.
Sé que el post es muy antiguo, pero es que has dado en el clavo.
También soy de Córdoba, y acabo de salir de la burbuja :)
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