CANDY CANDY
Hoy me toca ponerme cursi, en un día primaveral precioso me viene a la cabeza aquel culebrón de dibujos animados japonés que tenía a toda España con el corazón encogido siguiendo las desventuras de la pobre Candy Candy. Una niña huerfana con la que los crios de mi generación tuvimos el primer acercamiento a la tragedia de la muerte. ¿Quién no recuerda la muerte del bello efebo Anthony en un accidente de caballo? Aún recuerdo las lágrimas por mis mejillas de pocos años. Después vinieron otras pero ya no fueron iguales a aquella muchachita con la que crecimos, con la que empezamos a hacernos una idea de lo que era el amor, la traición, la amistad. Como diría el Jinete, era to bonica.
10 Comments:
¡Cuántos recuerdos! Y que lejos quedaron, ha sido una sensación agradable, gracias por hacerme recordar, ya entonces estabas tú. Besitos y disfruta de tu pasión, por cierto te he llamado a casa, llámame no tengo saldo pa variar.
Yo recuerdo su imagen, pero no la serie. Debí perdérmela, igual que el resto de la humanidad se perdió los popples y para mí son un hondo fetiche...
Pero con la musiquita del principio y tus comentarios, tengo suficiente para enmarcar a Candy entre esos elementos de opio infantil que nos entrenaron des de bien peques para apreciar las tortuosidades de la existencia en la mejor de nuestras sumisas posturas.
Se admiten sugerencias. Yo quedé traumatizada con un placer oscuro hacia los mordiscos y los tipos narcisistas...
Pero me voy curando, al menos de lo segundo.
Mira que solo me acuerdo de dos cosas de esa serie: de una morena con mucho pelo que primero era mala pero que luego creo era buena, y de la muerte del tipo en un accidente de carro. Para que eso no se me haya olvidado es porque me debió afectar profundamente...
Claro, después vino Chanquete y ya no hubo ni dios que levantara la cabeza.
¡Vaya! aquí ya se nota la diferencia de edad jajajajaja no recuerdo ni por el forro a esta Candy, Candy
pues mi madre estaba enganchadisima
Qué cosa más gay de serie! La recuerdo, pero levemente, no te creas.
...ahh, me has retrotraido a mis origenesss, yo si que la recuerdo, yo creo que toda la ñoñeria que llevo encima tiene Candy toda la culpa, estaba totalmente enganchada, podría recitarte la melodía del comienzo y todo...estoy de vuelta, Madrid lejos ya, cerca de todos modos, genial la huida...
Bufff, la caña, qué recuerdo, qué recuerdos. Mira que me gustaba esa serie. Me quedaba por las tardes en casa para verla, y si te soy sincero, no me acuerdo de casi nada. Ya podían ponerla otra vez, pero bien, no a una mala hora o en un canal de pago.
Oh, mi dulce Candy :'(
Gracias por el recuerdo, aunque no se me olvida, no. Que tengo un album con pegatigas que era la envidia del barrio :)
PD. Pobre Anthony. Hay días que cuando hacemos el tonto imito la escena con un hondo: Anthony, Anthony. Que escena, Dios.
Ah, y los Popples, inolvidables, eh? Que tengo capítulos grabados también :D
Oh, pero que guapa estaba con su vestido de rayas :) y que pena me da verla llorar :'(
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