14 febrero 2006

SERÁ PORQUE HOY NO ME FALTA


Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas... quién me iba a decir a mi, que hace justo un año echaba pestes sobre las relaciones por la boca, que en este día de San Valentín iba a estar más enamoriscado que un niño tonto. De repente uno se descubre a sí mismo teniendo una conversación románticona por teléfono y sonriendo sin rechistar al ver los millones de anuncios con los que nos bombardean en este día "tan especial". ¿Será que yo he cambiado mucho en este tiempo o que lo que nos jode es que nos recuerden que estamos más sólos que la una? Uno se consuela como puede, y si es a golpe de cabreo, pues a golpe de cabreo. El día de San Valentín es como las Navidades, que no nos gustan porque o nos faltan familiares o no hay niños cerca o nos vemos obligados a vivirlas solos. A parte de un claro recordatorio de que el tiempo pasa y no en balde. De repente el tio Joaquín que era el rey de la fiesta y se pegaba unos bailes bárbaros con la tía Leo, está sentado en una silla de ruedas y acaba de estrenar dentadura postiza y todos lo miran y piensan, con lo que él ha sido. Esto es igual que los cumpleaños, otra fecha para que "nos quede bien claro" que el tiempo pasa. Cuando uno cumple 10 años flipa, el mundo acaba de empezar y todo está lleno de colores. Cuando cumples 20 te pillas una borrachera del copón y, aunque el mundo empieza a estar un poco más gris, está ahí esprándote para ser cambiado. Cuando cumples 30, empieza a joderte el simple echo de cumplir años, no quieres que te recuerden lo que ya sabes (que conste que no es mi caso, yo creo que me voy a morir de un ataque de Nunca Jamás), que ni el mundo está lleno de tantos colores ni es tan fácil de cambiar. Y una de esas cosas difíciles de cambiar, por no llamarlo pura utopía, es que manda el dinero. Precisamente porque lo que manda es el dinero, a alguien se le ocurrió inventarse esta fecha. Y un montón de gente lo ve fatal, yo entre ellos. ¿Pero por qué será que ahora, que está a punto de terminar este día, todo me parece diferente? Como diría El Jinete del Resplandor, Maravilloso.