04 abril 2006

EL DÍA QUE EMPECÉ A FUMAR


Me encuentro sentado prácticamente en el mismo sitio en el que mi amiga Nuria me enseñó entre risas a fumar hace aproximadamente 10 años. El sol está de frente y el viento, que hoy está embravecido, me salpica arenilla molesta. Cerca de mi hay una señora extraña con look sesentero que escucha una radio portátil y un chico de unos 20 años cuyos pensamientos me gustaría adivinar.
Después de leer el Fotogramas vuelvo a retomar la nostalgia. Me viene a la mente mi amiga Nuria que un día tomó la decisión de abandonarnos porque la vida le estaba ofreciendo cosas que eran incompatibles con nosotros. De repente decidió que los años de amistad, de risas, de vida en común no habían valido la pena. De repente nos convertimos a sus ojos en unos seres malignos que habíamos abusado de sus bondades. De repente no supimos entender su amor por ese pseudo-roquero en continua depresión, de tupé alicaido y de vuelta de todo. De repente se marchó y hoy la echo de menos.
Como dice esa canción de Presuntos Implicados "cómo hemos cambiado, qué lejos ha quedado aquella amistad (...) lo mejor que conocimos separó nuestros destinos...". Yo no sé si quiero que nuestros destinos nos vuelvan a reunir porque la persona que es Nuria a día de hoy no me gusta. Perdió la luz, la frescura, la gracia, la coquetería, ese aire a lo Winona y se pasó al Lado Oscuro que tan atractivo nos resulta a veces. El paso del tiempo es bello pero a algunas personas les hace un flaco favor.
Llevo muy mal que las cosas cambien y aunque sé que muchas de ellas no van a volver mantengo en mi mente intactos los recuerdos de los días felices que pasé con Nuria y del momento en que su risa por mis toses ante aquel primer cigarrillo lo inundaba todo.

2 Comments:

Blogger Para, creo que voy a vomitar said...

No sé si las cosas cambian, lo que si está claro es que evolucionan..., a veces para mal.

Me molan tus gafas y cómo nos miras con cara de malote :)

15:37  
Blogger jaimito said...

eh! eso es el retiro no? bueno, a lo mejor me confundo... en fin, es normal echar de menos a personas que estuvieron a nuestro lado, pero no nos engañemos, y como tú bien dices, echas de menos a la persona que conociste y no a la persona que es hoy en día tu amiga.. Da penilla, la verdad, pero bueno, también nosotros vamos cambiando ¿no? Hay que quedarse con los buenos momentos... y además un poco de nostalgia también sienta bien de vez en cuando... ["_"]

17:06  

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