08 abril 2006

DIME CÓMO COMES Y TE DIRÉ CÓMO ERES

Dicen que nuestra personalidad se adivina en la forma de comer. Hay quien come despacito, paladeando, masticándolo todo con delicadeza y con tiempo. Hay quien escarba en la comida y va separando los alimentos seleccionando cada porción que se mete en la boca. Hay quien no tiene nada especial comiendo, es una persona que se alimenta sin más. Hay quien no come. Hay quien come con desidia. Hay gente que come mucho. Están los que se lo manchan todo y los que son excesivamente pulcros. Los hay que se parecen a Triki, el monstruo de las galletas, que por acelerados ni siquiera comen.
Yo soy como un pavo, no mastico, engullo. Cuando me ponen la comida en la mesa miro con deseo el contenido del plato y observo de reojo los de los demás por si tienen más. Para mi no hay mayor placer en la vida que saciar el hambre con exquisitos manjares. Ricardo me dijo en mi último viaje a Valencia que le encanta verme comer, que a él le gustaría comer así porque se nota que estoy disfrutando. Cuando me levanto no me entra la comida en el cuerpo, a parte de un café en taza grande y bien cargado y un par de cigarrillos soy incapaz de ingerir cualquier otro alimento. Quizás porque no tengo nada que llevarme a la boca delante en estos momentos es por lo que puedo pensar con claridad y me he dado cuenta de que mi forma de comer es bastante similar a mi forma de encarar la vida. Yo la vida también me la como con ansiedad y placer, como si la fuese a perder en cualquier momento y tuviese que disfrutar al máximo de ella durante el mayor tiempo posible. Pertenezco a una tipología humana que yo llamo Ansiosos de la Vida cuya capacidad de disfrute de la misma comienza en la boca.
Así que si quereis saber cómo es alguien no lo dudeis, observarle mientras come. Y, por cierto,
¿Cómo comes tú?

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

interesante reflexión...conprobaré esta teoría y ya veremos...te lo comentaré...
no dejas de sorprenderme con tus pots....

00:12  
Anonymous Anónimo said...

Últimamente compulsivamente y es que además todo me gusta. Me he puesto al día con todo lo que escribes y no me gusta nada el de tu sueño. Sabes perfectamente que no aguantarías en Córdoba ni un mes, bueno esto sería todo un record; tienes mucha gente que te quiere en Madrid (y en todos sitios)y lo más importante a ti te encanta Madrid, recuérdalo cuando te entre la nostalgia. Te quiero mucho pero a Córdoba no vuelves, serías un amargado más en esta ciudad y con los que hay ya son suficientes. Te quiero mucho, ¡tengo cuatro días libreeeeeeeeees! y voy a hacer lo que me salga del papo. Besos cariño.

14:38  
Blogger Juan Muriel said...

niña, vente pa madrid que yo tambien estoy libre

14:53  
Blogger Bito said...

Yo como despacito, masticando la comida, tomandome mi tiempo y tranquilo. Disfruto de ella y, si la puede acompañar una interesante conversación, mejor.

No me gustan las prisas a la hora de comer.

16:13  
Anonymous Anónimo said...

Pues yo acostumbro a comer deprisa.

Excepciones: verdura... a pesar de q me la como (me gusta todo excepto el queso), voy lento.

Cuando hablo y me enrollo... taaaaaaaardo en comer. Qdar conmigo para hablar se tiene q hacer sin comida por enmedio.

En casa, casi no como sentado en la mesa. Me levanto, leo, vuelvo, etc. Tengo a mis padres fritos. Pero será por la confinza. Con otra gente me comporto...

16:33  
Blogger Para, creo que voy a vomitar said...

Pues según un amigo mío que tb es de los que engullen yo como ordenadamente, aunque es que lo tendrías que ver a él..., si me compara salgo ganando, claro.

Sin embargo, ultimamente estoy algo engullidor, en plan bulímica! Ains!

21:24  

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