LO QUE ME ESPERA
Ayer vi una entrevista de Jesús Quintero a Antonio Banderas. Éste le decía que ha sido toda su vida una persona feliz, luego se corregía a si mismo y puntualizaba que una persona alegre. Me sentí identificado con el malagueño. Yo también soy una persona alegre, no tengo comidas de tarro trascendentales, ya tuve dosis sificiente en la adolescencia, aún recuerdo con el vello de punta aquellas noches de los 20 años en las que le daba vuelta y vuelta a la cabeza sobre la almohada sin poder dormir. Ahora sólo me agobian las pequeñas burocracias de la vida cotidiana, que gracias a dios no me quitan el sueño pero últimamente son demasiadas. A saber:
- La mierda que tiene mi casa, parecerá una tontería pero soy uno de esos guarros a los que le agobia el desorden.
- La cerradura rota de mi puerta. Sé que todo se arregla con cambiarla pero tendría que pagarla de mi bolsillo y no le quiero dar esa alegría a mi casera.
- Una carta de la agencia tributaria que me dice que si no quiero que me sancionen tengo que introducir los datos catastrales de la vivienda que poseo o uso en la declaración de la renta de este año. Yo no poseo vivienda alguna y la que uso no la tiene declarada mi casera, lo que supone un nuevo enfrentamiento con la susodicha que no me apetece lo más mínimo.
- Este puto ordenador no se mantiene en pie, en cuanto se recalienta se apaga y siempre te deja en un coitus interruptus. Me compraría uno nuevo pero como no sé de ordenadores me cuesta ponerme a ello.
- No tengo tiempo de ahorrar. Cuando no es el seguro del coche, es la puta revisión de los 45.000 kms. Así no hay valiente que consiga llenar las arcas de su triste cuenta ahorro vivienda para largarse y no tener que oir la voz de su triste y usurera casera.
Sé que todo esto se pasará como se pasa todo lo que no es importante pero mi jovialidad de costumbre está al borde de un ataque de nervios porque para colmo de males se me acaba de terminar el tabaco. Así que me voy a comprarme un paquete.
3 Comments:
Tu genial comentario me obligó a visitarte.
Mis días son tristes y para colmo aburridos. Los problemas me salen hasta de debajo de las piedras, como si alguien me hubiera echado un mal de ojo -he llegado a pensarlo, eh?- y estupideces que para otro no dejan de ser eso, estupideces, en mí toman un tamaño kingkongniano :)
En fin, que si viviéramos más cerca nos contaríamos las penas a dobles, a ver quién gana. Y para el punto 1 de tu lista, sólo necesitaría unos veinte minutos. Lo siento, me he vuelto una maniática :S pero qué le voy a hacer!
Saludos ;)
Con tu post me has hecho recordar mis problemas también que coinciden casi con los tuyos, solo que cambiamos casera por hipoteca al cuello.
Me ha encantado lo de guarro que le agobia el desorden jajajajaja ¡yo también soy así!
Venga ánimo y una cosa detrás de la otra.
Haz como tu ordenador, cuando te recalientes mentalmente te apagas hasta que te de la gana de dar al "on" de tu cabeza.
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